{"id":3626,"date":"2019-09-28T00:16:22","date_gmt":"2019-09-28T03:16:22","guid":{"rendered":"http:\/\/cruzar.uy\/?p=3626"},"modified":"2020-01-15T09:31:15","modified_gmt":"2020-01-15T12:31:15","slug":"magistrado-alergico-a-las-condecoraciones-louis-joinet-1934-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cruzar.edu.uy\/index.php\/2019\/09\/28\/magistrado-alergico-a-las-condecoraciones-louis-joinet-1934-2019\/","title":{"rendered":"Magistrado al\u00e9rgico a las condecoraciones. Louis Joinet (1934 2019)."},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Columna de Ivonne Tr\u00edas en memoria de Louis Joinet. Publicada en el Semanario Brecha el viernes 27 de setiembre de 2019.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/brecha.com.uy\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/9-louis-joinet-w.jpg\" alt=\"\" width=\"544\" height=\"930\"\/><figcaption> Louis Joinet (c) en la Marcha del Silencio de 2014 \/ Foto: Afp, Pablo Porci\u00fancula <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Suena el acorde\u00f3n mientras hijos y nietos cantan bajito, porque est\u00e1n en el hospital, \u201cLe tourbillon de la vie\u201d (la canci\u00f3n de Jules et Jim).<\/strong><sup><strong>1<\/strong><\/sup><strong>&nbsp;Joinet sonr\u00ede tranquilo. Es su hora de partir y est\u00e1 sereno como alguien que ha vivido muchas vidas, todas suyas, todas plenas. Para entender qu\u00e9 hace de un hombre con tanto t\u00edtulo intimidante un ser entra\u00f1able, hay que mirar el conjunto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Louis Joinet naci\u00f3 en 1934 en Nevers (Francia) y vivi\u00f3 hasta el 22 de setiembre de 2019. A los 20 a\u00f1os conoci\u00f3 a quien ser\u00eda su compa\u00f1era de vida, la m\u00e9dica y activista Germaine Durif. Juntos viajaron a Argelia en el momento cr\u00edtico de la guerra de independencia de ese pa\u00eds con la Francia colonialista. Fue una experiencia dolorosa que le dej\u00f3 a Joinet una larga resaca.<br><br><strong>Lo intimidante<\/strong>. Al regresar a Francia en 1961, Joinet ingres\u00f3 a la Escuela Nacional de la Magistratura, mientras Germaine se especializaba en atenci\u00f3n a los toxic\u00f3manos y militaba en comit\u00e9s de solidaridad con Palestina y Chile. Comenz\u00f3 una etapa distinta. Joinet entr\u00f3 como pasante en el despacho del juez Louis Zollinger. Impactado por lo que all\u00ed vio, impuls\u00f3 la creaci\u00f3n, en 1968, del sindicato de la magistratura. El joven Joinet empez\u00f3 a llamar la atenci\u00f3n.<br><br>En 1976 cre\u00f3, con otros, el Secretariado Internacional de Juristas por la Amnist\u00eda en Uruguay (Sijau). Experto independiente en la comisi\u00f3n de derechos humanos de la Onu, recorri\u00f3 el mundo trabajando durante m\u00e1s de tres d\u00e9cadas sobre la impunidad de los criminales de guerra, las detenciones arbitrarias y las desapariciones forzadas.<br><br>Cuando la inform\u00e1tica empez\u00f3 a ganar terreno, Joinet se alarm\u00f3 por la desprotecci\u00f3n de la vida privada de los ciudadanos. Redact\u00f3, entonces, un informe que dio lugar a la ley inform\u00e1tica y libertades. Poco despu\u00e9s se cre\u00f3 la Comisi\u00f3n Nacional de Inform\u00e1tica y Libertades (1978), de la que Joinet fue director. Su insistencia en alertar sobre los peligros del asunto se volvi\u00f3 molesta y lo echaron. Pero al a\u00f1o siguiente, 1980, Fran\u00e7ois Mitterrand gan\u00f3 las elecciones y Joinet recuper\u00f3 terreno: fue consejero de cada primer ministro entre 1981 y 1992.<br><br>Fue el principal art\u00edfice de la Convenci\u00f3n Internacional para la Protecci\u00f3n de todas las Personas contra la Desaparici\u00f3n Forzada, aprobada por la Onu en 2007 (firmada por Uruguay). Como primer abogado general en la Corte de Casaci\u00f3n, Joinet entr\u00f3 en la crema de la jerarqu\u00eda judicial. Estos son algunos, s\u00f3lo algunos, de los t\u00edtulos que Joinet ostentar\u00eda si no hubiera sido, como fue, al\u00e9rgico a las medallas. En 2016 impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n de Magistrados Al\u00e9rgicos a las Condecoraciones (Amaad, en franc\u00e9s).&nbsp;<em>\u201cPorque la independencia es, en primer lugar, no esperar nada, rindamos homenaje a la magistratura: retir\u00e9mosle sus medallas.\u201d<\/em><br><br>Lo entra\u00f1able. Pero el prestigioso jurista fue en su adolescencia un estudiante tramposillo y callejero que valoriz\u00f3 su experiencia al convertirse en educador profesional de calle (1955) y trabajar con j\u00f3venes fuera del sistema de educaci\u00f3n; entre ellos, los famosos y temidos&nbsp;<em>blousons noirs<\/em>&nbsp;parisinos.&nbsp;<em>\u201cYo viv\u00eda en la calle con las bandas. Una experiencia extraordinaria para un futuro magistrado, aunque, por cierto, no sab\u00eda que un d\u00eda llegar\u00eda a serlo. Era todo muy violento. Pero cuando se llega a ganar su confianza, es extraordinario lo que se puede llegar a hacer\u201d<\/em>&nbsp;(TV5).<br><br>Tal vez esa experiencia ayud\u00f3 a moldear \u2013o desmoldear\u2013 sus ideas sobre la ley.&nbsp;<em>\u201cLa ley es como el amor: va y viene. Y pretender la aplicaci\u00f3n estricta de la ley es un espantoso factor de inmovilismo, es decir, de regresi\u00f3n\u201d<\/em>,<sup>2<\/sup>&nbsp;dec\u00eda en 2013. Es en esta concepci\u00f3n contraria a lo que llamaba integrismo legalista que el prestigioso jurista se volvi\u00f3 cercano y sus&nbsp;<em>\u201castucias\u201d<\/em>&nbsp;\u2013as\u00ed las llamaba \u00e9l\u2013 para resolver conflictos justo en el l\u00edmite entre la ley y la ilegalidad se volvieron comprensibles. S\u00f3lo a modo de ejemplo vale mencionar una de sus m\u00e1s notables astucias: el caso Larzac.<br><br>Larzac es una meseta calc\u00e1rea del sur de Francia, conocida como el para\u00edso de las ovejas. A fines de los a\u00f1os sesenta el gobierno dise\u00f1\u00f3 un proyecto para extender un campo militar de 3 mil hect\u00e1reas a 17 mil hect\u00e1reas. Los campesinos de la zona afectada se resistieron a la expropiaci\u00f3n entablando una pelea que dur\u00f3 m\u00e1s de diez a\u00f1os. En ese contexto Joinet urdi\u00f3 un embrollo para complicar al m\u00e1ximo la expulsi\u00f3n de los campesinos.&nbsp;<em>\u201cLa gran idea era parcelizar las tierras en 6 mil partes, hacerlas comprar por cientos de militantes que el Estado hubiera tenido que convocar para expropi\u00e1rselas. Eso nos permiti\u00f3 hacer que la ley fuera imposible de aplicar hasta la llegada de la izquierda al poder. El amor por el derecho da una imaginaci\u00f3n incre\u00edble\u201d<\/em>, recuerda con humor en&nbsp;<em>Lib\u00e9ration<\/em>. En efecto, el contencioso termin\u00f3 con un triunfo de los campesinos cuando Mitterrand abandon\u00f3 el proyecto.<br><br>Ben Barka. Ese amor de Joinet por el derecho bien entendido, es decir, independiente, choc\u00f3 con el oscuro proceso iniciado tras la desaparici\u00f3n del dirigente marroqu\u00ed Ben Barka. Figura intelectual y pol\u00edtica del movimiento anticolonialista y opositor al rey Hassan II de Marruecos, condenado a muerte por la justicia de su pa\u00eds, Ben Barka fue secuestrado el 29 de octubre de 1965 en Par\u00eds. La primera instrucci\u00f3n judicial fue conducida por el juez Louis Zollinger, secundado por Joinet. El proceso se inici\u00f3 en 1966 y prosigui\u00f3 sin soluci\u00f3n hasta hoy, en vergonzosos cap\u00edtulos, en los que se esfuman archivos y mueren de pronto testigos y abogados. Pero en 1965 Joinet era un joven pasante que se ocupaba de llevar al procurador copias rigurosas de cada audiencia sobre el caso. Descubri\u00f3, entonces, que junto con el procurador esperaban funcionarios de los gabinetes del Interior, Defensa, Relaciones Exteriores\u2026 O sea&nbsp;<em>\u201cla oreja del gobierno segu\u00eda muy de cerca todo lo que se dec\u00eda en el \u2018secreto\u2019 del gabinete del juez\u201d<\/em>.<br><br>Esa grosera falta de independencia fue la que llev\u00f3 a Joinet a crear, en 1968, el Sindicato de la Magistratura, que amplific\u00f3 la voz de los magistrados y fue considerado por la derecha un nido de&nbsp;<em>\u201cjueces rojos\u201d<\/em>.<br><br><strong>LOS A\u00d1OS SETENTA.<\/strong>&nbsp;La casa de los Joinet Durif, a la manera de los salones de la Ilustraci\u00f3n, pero con ambiente popular, daba cabida a los encuentros y las conversaciones palpitantes que la hora reclamaba.<br><br>Cuenta el escritor Yves Pag\u00e8s, que en aquellos d\u00edas era un estudiante libertario amigo de las hijas de Joinet, que en el sal\u00f3n de Germaine y Louis&nbsp;<em>\u201cse hablaba durante horas de \u00e9tica, de pol\u00edtica, de m\u00fasica y de todo el desbarajuste que ocupaba nuestras vidas\u201d<\/em>. En esos d\u00edas agitados,&nbsp;<em>\u201cLouis hab\u00eda evitado que los compa\u00f1eros detenidos en las manifestaciones fueran fichados como \u2018anarco\u2011terroristas\u2019. Al final de la jornada hab\u00eda m\u00fasica por todos lados, Louis con el acorde\u00f3n, su hijo con la guitarra\u201d<\/em>.<br><br>En casa de los Joinet era frecuente la presencia de refugiados con distintos acentos latinoamericanos. O la de un falsificador anarquista, amigo de militantes uruguayos, que hac\u00eda las veces de banquero al servicio de la resistencia de los pa\u00edses sudamericanos o de independentistas vascos, a quien Joinet hab\u00eda salvado de la c\u00e1rcel porque, en su opini\u00f3n, la frontera entre la ley y la ilegalidad puede ser borrosa.<br><br>Joinet y los uruguayos. Los uruguayos exiliados en Europa, en particular, los sobrevivientes a la represi\u00f3n en Argentina, encontraron junto a Joinet un espacio clave para debatir y desarrollar sus ideas sobre la salida de la dictadura en Uruguay. Con Joinet, Jean\u2011Louis Weil, Guy Aurenche, Juan Saavedra, P\u00e9rez Pacheco; con Leandro Despouy e Hip\u00f3lito Solari Irigoyen, de Argentina; con los abogados uruguayos H\u00e9ctor Amilivia y Alejandro Artuccio, y los militantes Jaime Machado y Pila Salaberry, entre otros, se fund\u00f3, en 1976, el Secretariado Internacional de Juristas por la Amnist\u00eda en Uruguay (Sijau).<br><br>El Sijau trat\u00f3 en varios coloquios, entre 1978 y 1983, el tema del estado de excepci\u00f3n en Uruguay y los fundamentos jur\u00eddicos de una verdadera apertura democr\u00e1tica. \u00bfY c\u00f3mo deb\u00eda ser, pues, la amnist\u00eda en Uruguay?<br><br>Ya las Fuerzas Armadas hab\u00edan sido deslegitimadas por el plebiscito de 1980 y los pol\u00edticos oficialistas, por el resultado de las elecciones internas de 1982, de modo que la amnist\u00eda no pod\u00eda ser otra cosa que general, irrestricta e inmediata.<br><br>Pero el Partido Nacional y el Partido Colorado ten\u00edan otras propuestas, y en todas, con matices, se inclu\u00eda la noci\u00f3n de reciprocidad (amnist\u00eda tambi\u00e9n para los responsables de delitos de la dictadura). Para la izquierda, nada que incluyera el mutuo perd\u00f3n era aceptable. Sin embargo, polemizaba con la extensi\u00f3n de la amnist\u00eda (a todos los presos o s\u00f3lo a los presos de conciencia). El Sijau acerc\u00f3 posiciones en una f\u00f3rmula que inclu\u00eda a \u201ctodos los presos pol\u00edticos\u201d, con la que casi todos acordaron.<sup>3<\/sup><br><br>Quedaba por resolver cu\u00e1l iba a ser el tratamiento con los militares y los civiles violadores de derechos humanos. Y ese asunto sigue sin resoluci\u00f3n varias d\u00e9cadas despu\u00e9s. Desde Francia o en sus viajes a Uruguay, Joinet segu\u00eda atento a la evoluci\u00f3n de la impunidad. Su apego a este pa\u00eds puede apreciarse en su libro de memorias, dedicado a la uruguaya Norma Sc\u00f3pice.<sup>4<\/sup><br><br>En mayo de 2013 la Intendencia de Montevideo lo declar\u00f3 ciudadano ilustre. Un a\u00f1o despu\u00e9s, en v\u00edsperas de su viaje a Uruguay, un Joinet de 80 a\u00f1os confes\u00f3 cu\u00e1nto lo ilusionaba acompa\u00f1ar a los familiares en la marcha del 20 de mayo y&nbsp;<em>\u201ccompartir su lucha por la justicia y la verdad\u201d<\/em>. Se dio el gusto de hacerlo en 2014.<br><br>El Ubiquista. Joinet, prestigioso a su pesar, recibi\u00f3 de sus pares diversos motes. Sus investigaciones sobre el&nbsp;<em>dossier<\/em>&nbsp;Ben Barka y sobre la c\u00e1rcel secreta de Evin o las prisiones chinas le valieron el apodo de \u201cMaigret de los derechos humanos\u201d. Pero sus colegas de la Corte de Casaci\u00f3n lo apodaban Ubiquista, t\u00e9rmino aplicable a especies animales o vegetales que se adaptan f\u00e1cilmente a los medios ecol\u00f3gicos m\u00e1s diversos. Parece apropiado para alguien que se sent\u00eda como en su casa en todas partes, en los pasillos de la alta magistratura, en el circo o en un comit\u00e9 perdido en el desierto.<br><br>El supermagistrado, adem\u00e1s de tocar el acorde\u00f3n, acumulaba otro tipo de t\u00edtulos. Entre los a\u00f1os 1996 y 2005 fue presidente de la asociaci\u00f3n Fuera de los Muros (HorsLesMurs). Presidi\u00f3 el Centro Nacional de Artes de Circo. Y presidi\u00f3 tambi\u00e9n el Consejo Nacional de Artes de Pista y el Festival de Teatro Callejero de Aurillac.<br><br>Lo intimidante y lo entra\u00f1able en una sola persona.<br><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>\u201cMort de Louis Joinet, un \u00e9pris de justice\u201d, TV5, 23\u2011IX\u20112019<\/li><li> \u201cLouis Joinet, le Hessel de la justice\u201d,\u00a0<em>Lib\u00e9ration<\/em>, 18\u2011XII\u20112013.<\/li><li>Finalmente hubo amnist\u00eda general: la mayor\u00eda de los presos salieron el 10 de marzo de 1985 y el resto (63 presos) pas\u00f3 a la justicia civil, que los dej\u00f3 en libertad cuatro d\u00edas despu\u00e9s al aplicar el c\u00f3mputo de tres d\u00edas por cada d\u00eda de prisi\u00f3n (f\u00f3rmula Adela Reta).<\/li><li> <em>Mes raisons d\u2019\u00e9tat. M\u00e9moires d\u2019un \u00e9pris de justice<\/em>\u00a0(Mis razones de Estado. Memorias de un enamorado de la justicia), Louis Joinet, La D\u00e9couverte, 2013, Par\u00eds.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Columna de Ivonne Tr\u00edas en memoria de Louis Joinet. Publicada en el Semanario Brecha el viernes 27 de setiembre de 2019. Suena el acorde\u00f3n mientras hijos y nietos cantan bajito, porque est\u00e1n en el hospital, \u201cLe tourbillon de la vie\u201d (la canci\u00f3n de Jules et Jim).1&nbsp;Joinet sonr\u00ede tranquilo. 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